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Según el POMCA del río Amoyá, habrían riesgo en algunas de las veredas aledañas a la afluente. | Foto: IGAC.

Advierten posible riesgo para veredas del Cañón de La Hermosas en Tolima

De acuerdo con el Plan de Ordenamiento y Manejo de la cuenca del río Amoyá, documento de análisis entregado por la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), habría un posible riesgo en algunas de las 36 veredas que componen el corregimiento Las Hermosas, zona rural de Chaparral. En esta región cargada de riqueza hídrica, su principal afluente podría generar riesgos naturales para sus habitantes.

El POMCA se da como resultado de un convenio entre el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) y Cortolima, un total de 146.484 hectáreas de la cuenca del río Amoyá fueron analizadas minuciosamente para conocer la calidad, capacidad y limitaciones de sus tierras. De esta manera, las autoridades departamentales, regionales y ambientales cuentan con un documento técnico para conocer en detalle el estado actual de sus suelos.

Edwin Quintero Muñoz, geólogo de Cortolima, explicó que las características topográficas de la cuenca del río Amoyá, así como la intervención que constantemente hace el hombre sobre esta, dejan entrever que las zonas media y altas de la cuenca son escenarios de futuros deslizamientos de tierra e inundaciones.

“Se detectó en la cuenca un riesgo por movimientos en masa, concentrados estos principalmente hacia las zonas de la parte media y alta de la cuenca, es decir, en la zona donde es montañosa, y donde se ubican los principales centros poblados”, expuso el profesional.    

El estudio del POMCA fue elaborado y socializado recientemente por la autoridad ambiental en Tolima a los habitantes rurales de esta región. El análisis incluye además la evaluación de amenazas y vulnerabilidad presentes en las 24 subzonas hidrográficas que componen la afluente.

“También tenemos una identificación de riesgos por inundación, principalmente hacia la parte baja de la cuenca, es decir, las zonas de baja pendiente. Así mismo, sobre los centros poblados que se ubiquen sobre el paso de algunos drenajes”, señaló el geólogo.

Otro aspecto que determina el estudio del POMCA, y del que hace también referencia Quintero Muñoz, es el de avenidas torrenciales. “Es un tipo de movimiento muy peligroso, movimiento en masa, que ocurre sobre los drenajes a una velocidad bastante rápida y que no dan tiempo de reacción. Especialmente, se detectaron varios puntos que dentro de la cartografía y dentro de los mapas que se elaboraron están clasificados en un riesgo alto. Se encuentran drenajes como el río Ambeima, el río Negro y río Deivis, así como las quebradas Tuluni y Totumo”, puntualizó.